Zonas de trabajo en dormitorios juveniles

Los dormitorios juveniles se dividen en dos zonas claramente diferenciadas: la zona de descanso y la zona de trabajo. En esta ocasión vamos a hablar de esta última, que suele ser más utilizada con el paso de la edad infantil a la edad adolescente. Vamos a mostrar algunos trabajos realizados para que podáis ir imaginando cómo sería la zona de trabajo ideal para vuestros hijos.

✏️ Zonas de trabajo juveniles

Las zonas de trabajo, por regla general, están situadas en cualquier esquina del dormitorio frente a la zona de descanso. Como ya hemos comentado estas zonas cobran un protagonismo especial en los dormitorios de los adolescentes, pues son utilizadas con mayor frecuencia en la época de exámenes de los estudios superiores. Por ello vamos a describir dos ejemplos reales que pueden ayudaros a entender mejor la importancia de estas zonas de trabajo en los dormitorios de los más jóvenes y además vamos a analizar el mobiliario necesario que conforma dichas zonas de trabajo: escritorios, armarios, cajoneras… susceptibles de ser elegidos o no.

💻 Escritorio con armario librería

El primero de los ejemplos está formado por un escritorio que apoya, en un extremo, sobre una cajonera con 4 cajones y sobre el otro extremo en un armario que hace las veces de librería. Este tipo de zonas de trabajo son muy recurrentes en los dormitorios juveniles. Estas pueden incluirse en dormitorios infantiles, primero decorados con otros objetos de decoración como juguetes o libros infantiles para más tarde dar paso a los elementos típicos de cualquier estudiante.

Zona de trabajo juvenil

El escritorio, de dimensiones naturales, es suficiente para desarrollar las tareas escolares diarias. Además presenta un hueco entre la cajonera y el armario pensado para que el estudiante pueda sentarse cómodamente con la silla de trabajo.

Escritorio en zona de trabajo

La estantería sirve como elemento auxiliar del escritorio y está pensada para almacenar todo el material necesario. Consta de varias puertas, portones, cajones y espacios abiertos. Esta multitud de zonas dejan espacio a todos los utensilios del jóven: libros, material escolar, impresora, ordenador… Con la ayuda de este armario podrá organizar de forma eficiente todo su material de estudio.

La decoración integral de este trabajo está realizada en blanco con rayado vertical. Los tiradores, de todos los cajones y puertas, son de asa fresada.

Escritorio con estantería en blanco

PIDE PRESUPUESTO PERSONALIZADO

📚 Escritorio en forma de L

En este segundo trabajo os mostramos una zona de trabajo conformada por un escritorio en L. En este caso la superficie de apoyo es mayor a la del ejemplo anterior, ya que las dimensiones son mayores. El banco de trabajo ocupa toda una pared, de extremo a extremo.

De este modo, en el extremo derecho, en la zona inferior del escritorio encontramos un módulo de almacenamiento formado por un portón, dos huecos abiertos y cuatro cajones con fresado lineal. Es aquí donde el adolescente puede organizar sus apuntes, material escolar o incluso la impresora o escáner de trabajo. Este módulo es eficaz para poder tener siempre a mano todo el material.

De nuevo, en este extremo, encima del escritorio se puede apreciar el diseño de cuatro baldas. La colocación de estas no ha sido aleatoria. Las baldas, inferior y superior, apoyan sobre una de las paredes de la zona de trabajo, sin embargo las otras dos restantes, que quedan en la zona del medio, están diseñadas en forma de L de una a la otra pared.

Zona de trabajo en L

En el otro extremo del escritorio, encontramos varios módulos que completarán la zona de trabajo. Por un lado en la zona inferior se ha diseñado una composición, para aprovechar el hueco debajo de la tapa del escritorio. En esta encontramos: una puerta, seguida de dos cajones y un espacio abierto y una puerta final con el mismo fresado lineal.

En la zona superior, apoya un módulo compuesto de tres huecos abiertos, encima un portón con cristal al ácido y un armario con dos puertas en la parte superior. Esta zona auxiliar sirve para completar el almacenamiento total del adolescente.

Este ejemplo, de zona de trabajo, se podría considerar válido, por sus dimensiones, para dos hermanos o hermanas. Cada uno elegiría una zona o un extremo en el que trabajar y de igual modo contaría con varios módulos de estanterías y almacenamiento para todos sus apuntes y material.

La decoración íntegra del conjunto se ha diseñado en color blanco y tanto las puertas como los cajones están diseñados en liso, para no romper la estática elemental de la composición.

Escritorio incorporado en la zona de trabajo juvenil

✅ Beneficios de las zonas de trabajo

Una vez analizados los dos ejemplos reales, si todavía tienes dudas de si incluir o no, en el dormitorio de tus hijos, una zona de trabajo te contamos algunas razones que te animarán a hacerlo.

  • Las zonas de trabajo en los dormitorios evitan que los jóvenes tengan que estar buscando un lugar externo donde realizar sus tareas.
  • Estas zonas aportan independencia a los adolescentes.
  • Completan la decoración del mobiliario de un dormitorio.
  • Con ella evitarás tener que destinar otra estancia del hogar como zona de trabajo.
  • Pueden evolucionar sirviendo, en los primeros años de tus hijos, como zona de juegos e incluso incluyendo un cambiador para convertirse más tarde en la zona de trabajo que necesitarán para realizar las tareas diarias del instituto.

Dependiendo de las dimensiones del dormitorio, una zona de trabajo puede ir desde un escritorio simple hasta un estudio bien equipado. Independientemente de la elección es aconsejable destinar una zona del dormitorio a esta función para conseguir la autonomía que nuestros hijos necesitarán una vez empiecen su etapa educativa superior. Si tienes alguna idea, cuéntanos y nosotros hacemos realidad tu propio proyecto. ¡En El Pájaro Carpintero apostamos por la personalización!